domingo, 6 de julio de 2014

Consumerismo; lenguajes de cifras aplicados

Domingo. 9:39 AM. He sobrevivido a una noche de Orgullo, y me acabo de levantar con la inspiración de dar una clase magistral de numerología práctica. Vamos a ver cómo interpretar la codificación impresa en los huevos y así mismo a leer el lote de las frutas para averiguar cuándo fue envasada (enmallada, recogida... tratada). También podrías aprender el significado de los códigos de barras, pero, sinceramente, no nos serviría para nada. Los códigos de barras tienen una función de trazabilidad, de saber por dónde y cuándo pasa un producto por determinado sitio; además de una función de inventario, ya que facilita con un simple escaneo el conteo de unidades. Sin más dilación y antes de que el whisky se evapore de mi sangre:


CUESTIÓN DE HUEVOS

Si abrimos un paquete de huevos podremos observar que cada uno tiene impreso en su cáscara una codificación. A efectos de consumidor, nos interesa el principio de la codificación, pues nos indica en qué tipo de habitad creció el animal que puso ese huevico. Esto se refleja con un número del "0" al "3". Tras esto, vienen las siglas del país ("ES" de España, por ejemplo), y, como en cualquier código de identificación, unos números que corresponden a la empresa fabricante.

El singificado de ese posible "0, 1, 2, o 3" es el siguiente...

  • 3 - Estas gallinas o aves ponedoras han sido criadas en jaulas cuya superficie es similar a la de una hoja de papel A4 -el folio de toda la vida. Algunas instituciones europeas han puesto en duda el bienestar del animal en tan reducido espacio.
  • 2 - En este caso, las gallinas se crían estando en el suelo, pero encerradas en naves con una enorme densidad de gallipoblación. En concreto, puede haber sobre doce por metro cuadrado.
  • 1 - Al contrario que en los anteriores casos, estas gallinas sí ven la luz del sol. Dentro de su crianza se incluye salir a pasear por corrales al aire libre.
  • 0 - Finalmente, nos encontramos con gallinas con un estilo de vida igual que las "1", más con otro detallito: sólo consumen alimentación ecológica y no se las trata con antibióticos ni ningún otro medicamento. 


Ahora que sabes esto, ya es tu decisión si darle importancia o no al asunto del trato de los animales. Particularmente, creo que no es sólo un tema de defensa de los derechos animales, sino que trasciende directamente en la calidad de lo que comemos y en el tipo de sistema económico que queremos que sostenga nuestro dinero. Os aseguro que es mucho más saludable comerse un "0" que un "3". Y si os pica la curiosidad por el mundo de la alimentación ecológica comparada a la producción en masa, buscad donde podáis el documental Food Inc. de Robert Kenner.

Una nota "a pie de página" para dejar claro el término ecológico en este ámbito, se refiere a la producción sin el uso de agentes químicos (herbicidas, hormonas...), es decir, sólo con medios naturales (agua, abonos, piensos procesados de cultivos ecológicos, conservantes naturales como el azúcar o la sal...).


¿DESDE CUÁNDO ESTÁ AQUÍ?

Sabed, hijos míos, que oro parece, plata-no es. Sí, ha sido el whisky. En fin, sabed que una fruta o verdura en mal estado, contaminada, no tiene porque tener síntomas de deterioro exteriores (olor, textura, piel dañada, etc.). Los cítricos, por ejemplo, como la naranja o el limón, parecen hechos de acero. Tardan muchísimo en sucumbir a la podedumbre precisamente por el elevado ph de sus jugos, pero, eso no influye en que una pieza pueda estar contaminada. Para prevenir esto, lo mejor es fijarse en los lotes.

En España, muchas veces, se usa el siguiente sistema de codificación de lotes: "L" de lote seguido de la semana en que se envasó o enmalló o trató el producto, y seguido del día. En otros países soy consciente de que pone directamente algo como "fecha de confección" e incluso seguramente algún productor español también lo haga. No obstante, como la mayoría sigue el método del lote-semana-día, vamos a ver un ejemplo.

Mira, mira, esta etiquetilla que he sacado de las imágenes de Google más hermosa. En la parte derecha veréis que dice "Lot Nr", es decir, número de lote. "L" de lote, y después un 17. Es decir, esa naranja navel late ha sido enmallada en la semana 17 del año del que sea esta etiqueta. Si fuera de 2014, correspondería a la semana del 21 al 27 del abril. Y, a continuación, pone "01", el día. En concreto, esta naranja fue enmallada un lunes 21 de abril (en nuestro ejemplo). Si pusiera "02" seria el martes, "05" el viernes, "07" el domingo, y con esos siete números tenemos los días de la semana.

Mi consejo particular a la hora de coger o no un producto basándonos en el tiempo que puede llevar en la tienda, es el siguiente: menos de una semana desde que fue "confeccionado", no pasa nada; más de una semana, aplicar el raciocinio. Una lechuga o brócoli filmado a la semana de filmado esta ya a punto de desintegrarse, pues estos productos se deterioran rápido a no ser que, como en el caso de la lechuga, pasen por un proceso de lavado y centrifugado (lo que ya no hace tan natural a la lechuga como si sólo estuviera cortada y embolsada). Unos tomates filmados aguantan más que unos enmallados, porque no están tan expuestos a los cambios de temperatura y agentes externos. Unas naranjas, mandarinas, pomelos, cosas ácidas, enmalladas te pueden aguantar dos semanas tranquilamente en las condiciones adecuadas. En fin, aplicar la lógica.

Para terminar, pensaréis... ¿y en qué semana estamos? Pincha en el tachan: ¡Tachán!

¡Buen domingo a todos!

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