jueves, 16 de enero de 2014

Navidad '13, drama-nuncios

Hola a todos y bienvenidos a mi blog de marketing.

Estreno este pequeño espacio de crítica y expresión personal haciendo mención a los comerciales que más cariño me han inspirado estas navidades. Los que me conozcáis sabréis que soy un llorón y un dramático, y los que no me conozcáis ya estáis en sobre aviso, por lo que no lo dudéis: los próximos cinco minutos de reproducción son más tristes que la muerte de la madre de Bambi

La época navideña es muy prolífica para el mundillo de la publicidad. Para un publicista la época invernal debe ser algo así como la estival para las playas del levante. La gente nos vemos obligados impulsados a consumir más a causa de las tradicionales cenas y entregas de regalos; y además hacemos este desembolso de una forma más distendida a la habitual gracias a las vacaciones, las pagas extraordinarias, y el cálido "espíritu navideño". Sabiendo esto, las marcas aprovechan para posicionarse en nuestras mentes de la mano de su herramienta favorita: la publicidad.   

Particularmente y basándome en mi investigación académica, creo que los cuatro tipos de anuncio más efectivos son los cómicos (pero los que te hacen reír de verdad, no los que pretenden ser graciosillos), los dramáticos que tienen una coherencia y narran un suceso o historia, los que presentan un corte totalmente incoherente en la narración y tú te quedas "¿qué?", y los que accidentalmente son foco de burla atención de los internautas (como aquel de Kalise para todos). Cuando se quiere crear un comercial que gira en torno a la temática de la Navidad, opino que los anuncios más acordes con el pulso de la festividad son los dramáticos. ¿Por qué? Pues echemos un vistazo al cine navideño para responder a esta pregunta. El cine dicen que es un reflejo de la sociedad y/o de sus ideas, y el cine navideño nos muestra historias de familia, de reencuentros, de llorar, de creer en lo imposible, de empezar de cero, de alegría, compasión, bondad, generosidad, y en definitiva: de drama. Pero no entendamos drama como llantos, sino como tensiones y pasiones, como sentir emociones a flor de piel. Esa es la idea de Navidad que yo tengo, que imagino que casi todo el mundo tendrá, y que los anuncios navideños deberían transmitir. Como más de una vez he leído por ahí: la coherencia, armonía, entre el momento presente y la publicidad introducida es clave para el recuerdo de la misma y la muestra de interés por ella (y de ahí que ahora estén dando tanto bombo a la publicidad nativa). 

¡Y hasta aquí mi desvarío teórico! Sin más dilación:

John Lewis Christmas Advet 2013 - The Bear & The Hare



WestJet Christmast Miracle: Real-time giving




"Hazte extranjero", de McCann Erickson para Campofrío



¡Un saludo a todos! J.D.P.

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